viernes, 22 de julio de 2016
XXIV CONGRESO ARGENTINO DE HIPERTENSiÓN ARTERIAL - MENDOZA 2017
domingo, 10 de julio de 2016
Bicentenario - Día de la Independencia Argentina
domingo, 3 de julio de 2016
Hipertensión Arterial: Medición y control
- Esfigmomanómetro de mercurio, es el más exacto y menos expuesto a errores, para su uso se requiere un fonendoscopio.
- Esfigmomanómetro de aire, es el más utilizado y es también un aparato preciso e igualmente necesita de un fonendoscopio para su uso.
- El aparato electrónico, este tipo de aparato se utiliza mucho para realizar el autocontrol, no necesita fonendoscopio porque lleva un detector del pulso incorporado, es de fácil manejo. Se trata de un aparato muy sensible a los ruidos y a los movimientos, para que los valores obtenidos sean exactos, es necesario que el brazo no se mueva y que no se hable.
- Debe estar relajado.
- Sentado y con el brazo derecho sobre la mesa.
- Sin que la ropa le presione el brazo.
- Las piernas no deben estar cruzadas.
- Con la vejiga urinaria vacía.
- Sin haber comido, fumado, bebido alcohol ni hecho ejercicio físico pesado en los treinta minutos anteriores a la medición
Medición de la presión arterial
- El manguito del esfigmomanómetro debe colocarse a la altura del corazón. El borde superior del mismo debe estar como mínimo 2 cm por encima de la flexura del codo.
- A continuación se infla el manguito hasta una presión de 180 mm de Hg, si se sabe que en determinaciones anteriores, la presión sistólica era superior a esta cifra, se infla hasta una presión 20 mm Hg por encima de la última conocida.
- Se coloca la campana del fonendo allí donde previamente se ha localizado el latido arterial en la flexura del codo y se procede a desinflar poco a poco el manguito.
- El primer latido que se escucha corresponde a la presión sistólica o máxima y la desaparición del latido a la presión diastólica o mínima. En los niños y también en algunos adultos, los latidos no desaparecen; entonces se considera como presión diastólica aquella en la que se modifica la tonalidad de los latidos.
Control de la hipertension
- En caso de hipertensión moderada, un plan programado de dieta y ejercicio físico puede que sea todo lo que necesite. Ya se ha visto que existen una serie de circunstancias (hábitos dietéticos y estilo de vida) que están asociadas a la elevación de los niveles tensionales.
- Si esto no es suficiente, existe un gran arsenal de medicamentos para suplementar estas medidas. Su médico decidirá qué tipo de medicación es la adecuada para usted y la dosis que debe tomar. No obstante, no olvide que el hecho de tomar "pastillas" para su hipertensión, no implica que usted pueda dejar de hacer la dieta y el ejercicio que le han recomendado.
¿Qué puedo hacer yo por mi hipertensión?
- Entiende su condición de hipertenso y se lo toma en serio. Recuerde: Usted se puede olvidar de su hipertensión, pero ella no se olvidará de usted.
- Sigue los consejos de su médico. No interprete a su comodidad las indicaciones del médico.
- Recuerde que usted padece una enfermedad crónica, lo que quiere decir que la medicación la tendrá que tomar de por vida. Si con la medicación tiene la tensión en 140/90 o menos, la medicación se la está controlando muy bien, pero si la deja volverá usted a estar en el mismo punto en el que empezó.
- No modifica la dosis del fármaco que está tomando. En caso de que le siente mal o tenga cualquier duda acerca de la medicación, consulte con su médico, él le explicará o cambiará el tratamiento hasta que usted se encuentre bien y su hipertensión esté correctamente controlada.
- Establece una rutina diaria para tomar la medicación y se mantiene firme en ello. La mejor forma de no olvidarse de la medicación es tomarla en el momento de una acción rutinaria diaria, por ejemplo con el desayuno.
- Practica hábitos saludables, incluyendo: control de peso, reducción de sodio y ejercicio físico. El hecho de que tome medicación para su hipertensión no quiere decir que usted pueda ganar peso o dejar de hacer ejercicio físico. Cuanto menos se mueva y más engorde más cantidad de pastillas necesitará para su control.
- Procura no consumir alcohol en exceso. Si bebe, reduzca su ingesta diaria a dos vasitos de vino o tres cañas de cerveza o una sola copa de licor al día. Recuerde que estas opciones son excluyentes, si usted toma dos vasos de vino no podrá además tomar las tres cañas, pero sí podrá tomar 1 vaso de vino y una caña. Si opta por consumir una copa de bebida blanca (ginebra, ron, coñac, etc.) tendrá el cupo de alcohol completo para el día.
- Mantiene una actitud positiva ante la vida. Procure en la medida de sus posibilidades, disfrutar de la vida. Ocúpese de las cosas en lugar de preocuparse por ellas.
- Controla su presión arterial regularmente. Aunque se encuentre bien acuda a todas las citas que su médico le programe, puesto que a veces es necesario algún cambio en la medicación.
¿Está controlada mi hipertensión?
- La Organización Mundial de la Salud (OMS), considera que 140/90 mm Hg es el límite superior de la normalidad para la presión arterial.
- Si su médico mide una presión arterial de 12/7 (120/70), o de 13 y medio/8 (135/80) su tensión es normal. Más allá de ese límite, se inicia una zona fronteriza en la que se requiere una supervisión mas de cerca por parte de su médico.
- Si usted tiene menos de 40 años y además de hipertenso es diabético las presiones deben estar por debajo de 130/85 mm Hg.
- Si por el contrario, tiene más de 65 años, y dependiendo de las circunstancias de cada paciente, tal vez pueda tolerarse presiones ligeramente superiores a las referidas, pero nunca por encima de 160/95 mm de Hg.
- Cuando la presión arterial elevada no se trata, aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, insuficiencia cardíaca o infarto de miocardio; una insuficiencia renal y un ictus a una temprana edad.
- La hipertensión arterial es el factor de riesgo más importante de ictus (apoplegía) y también uno de los tres factores de riesgo de infarto de miocardio junto, con el hábito de fumar y los valores decolesterol elevados.
lunes, 27 de junio de 2016
¿Que son las caries?
¿Qué Son las Caries?
La caries dental es la destrucción de los tejidos de los dientes causada por la presencia de ácidos producidos por las bacterias de la placa depositada en las superficies dentales. Este deterioro de los dientes está muy influenciado por el estilo de vida, es decir influye lo que comemos, la forma cómo cuidamos nuestros dientes (nuestros hábitos de higiene), la presencia de flúor en la sal y la crema dental que utilizamos. La herencia también juega un papel importante en la susceptibilidad de sus dientes a las caries.
Si bien la caries suele ser más común en niños, los adultos también corren riesgo de padecerla. Los tipos de caries incluyen:
Caries de corona: Son las más comunes, se presentan tanto en niños como en adultos, y generalemente sobre las superficies de masticación o entre los dientes.
Caries radicular: a medida que avanzamos en edad, las encías se retraen, dejando expuestas partes de la raíz del diente. Como las raíces no están recubiertas por esmalte, estas zonas expuestas pueden afectarse fácilmente.
Caries recurrentes: se pueden formar alrededor de las obturaciones y coronas existentes. Sucede debido a que dichas zonas tienen tendencia a acumular placa, lo cual finalmente produce la formación de caries.
Los adultos corren especial riesgo de padecer caries si sufren de sequedad bucal, que es un trastorno provocado por la falta de saliva debido a algunas enfermedades, el uso de algunos medicamentos, y a tratamientos de radioterapia y quimioterapia. La sequedad bucal puede ser temporal o permanente, según su origen.
Las caries pueden ser graves ya que si no se tratan, pueden destruir el diente y matar los delicados nervios de su interior, lo cual puede provocar un absceso (una infección en el extremo de la raíz). Una vez formado un absceso, el único tratamiento posible es la endodoncia (también llamada tratamiento del conducto radicular), una cirugía o la extracción del diente.
¿Cómo sé si tengo una caries?
Sólo su odontólogo puede determinar con seguridad si tiene una caries. Esto se debe a que las caries se desarrollan debajo de la superficie del diente, donde no puede verlas. Cuando ingiere alimentos que contienen carbohidratos (azúcares y almidones), las bacterias de la placa los consumen y producen ácidos que destruyen el diente. Con el tiempo, el esmalte dental comienza a desmineralizarse y así se forma una caries.
Las caries son más proclives a desarrollarse en las fosas de las superficies de masticación de los dientes posteriores, entre los dientes y cerca de la encía. Sin embargo, independientemente de dónde aparezcan, el mejor modo de localizarlas y tratarlas antes de que se agraven es visitar al odontólogo y someterse a revisiones o controles regulares.
¿Cómo puedo ayudar a prevenir las caries?
Cepíllese los dientes por lo menos dos veces al día y utilice hilo dental diariamente para eliminar la placa depositada entre los dientes y debajo de la encía.
Sométase a revisiones dentales periódicas. La atención preventiva ayuda a evitar que ocurran problemas y que los problemas menores se conviertan en mayores.
Lleve una dieta equilibrada restringida en alimentos con almidones o azúcares. Cuando ingiera estos alimentos, intente hacerlo junto a una comida y no entre comidas para minimizar así la cantidad de veces que expone sus dientes al ácido que producen las bacterias.
Utilice productos dentales que contengan flúor, incluida la crema dental.
Asegúrese de que el agua que beben sus hijos contenga un nivel adecuado de flúor. La medida masiva para obtener el flúor necesario para los dientes es la sal; que no debe consumirse en zonas donde el agua natural trae cantidades grandes de fluoruro y en ese caso se utilizará sal sin fluoruro. Consulte a la autoridad sanitaria de su localidad para saber qué tipo de sal debe consumir.
domingo, 26 de junio de 2016
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lunes, 20 de junio de 2016
42° CONGRESO ARGENTINO DE CARDIOLOGÍA
Del 13 al 15 de octubre de 2016 | La Rural. Predio Ferial de Buenos Aires
Profesionales
Medicina Familiar/Ginecología - Dr. Juan KURGANSKY
Cardiología - Dr. Matias BOSIO
Neurología - Dra. Soledad ETULAIN





